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HISTORIA DE LA SUBSERIE 289.100 (TÁNDEM)
A finales de los años 90 las locomotoras japonesas que integraban la serie 289 eran un material que estaba prácticamente al borde del desguace al contar con más de 30 años de funcionamiento, y encontrarse, por tanto, con su vida útil terminada. Además, habían sido sustituidas paulatinamente en su actividad por las nuevas 252.
En ese momento, la Unidad de Negocio de Cargas (actualmente UN de Mercancías) venía necesitando locomotoras con una potencia mayor de las existentes para poder remolcar trenes del orden de las 1.200 a 1.300 toneladas, de modo que se puedan realizar con un tren lo que antes se realizaba con dos, con doble utilización de vía y con dos parejas de maquinistas.
Las UN de Tracción y Cargas vieron la posibilidad de dar respuesta a ambas situaciones acoplando, de forma permanente, dos locomotoras 289 a modo de tándem, prolongando de esta manera la vida útil de estas máquinas en 15 o 20 años, y disponiendo de paso de unas locomotoras de mayor potencia.
Los trabajos de transformación se encomendaron a la UN de Mantenimiento Integral de Trenes y se realizaron en el Taller Central de Reparaciones de Villaverde (Madrid), saliendo la primera locomotora a vía, denominada 289.101, en julio de 1999.
Las características de las locomotoras 289.1 son la mismas que las de las locomotoras 289 de las que proceden. Su peso, dimensión y potencia es, como es lógico, el doble, con las correspondientes modificaciones que supone su acoplamiento, el cambio de trasmisión, las mejoras en las cabinas de conducción y las reparación de tipo R a las que han sido sometidas.
La cabina de las Tandem ha mejorado sustancialmente con respecto a la serie de la que proceden, con aire acondicionado, lunas blindadas e insonorización. Se mejoró la visibilidad de los aparatos de control y se rediseñó todo el pupitre mejorando también la accesibilidad del maquinista a todos los mandos. Asimismo, se sustituyó el antiguo registrador de cinta -la caja negra- por un sistema Memotel de soporte magnético, que registra las incidencias de los últimos 15.000 Km.
También se amplió el espacio al quitar los armarios y el compresor situados detrás del puesto de conducción levándolos al espacio libre que deja la eliminación de las dos cabinas de los extremos de cada 289 por los que quedan unidas, con la consiguiente reducción de ruidos.
La unión de las dos locomotoras con un pasillo de conducción elimina los inconvenientes de la doble tracción y permite la conducción por una única pareja de conductores. Además a efectos de conducción cada cabina de la 289-100 permite el control de todos los equipos de la locomotora. |