La limpieza en la historia de la restauración:

La limpieza ha sido y es uno de los temas más discutidos en la historia de la restauración. Todas las controversias repiten las mismas quejas: la incompetencia de los que se ocupan de la limpieza de los cuadros y el ejemplo de disolventes demasiado agresivos. Antiguamente, los restauradores profesionales ignoraban el comportamiento de las resinas, barnices y capas pictóricas bajo la acción de los disolventes. Las primeras investigaciones químicas serias se dan en 1862 aproximadamente.
          En 1620 aparece una lista (absolutamente errónea) de productos recomendados para la limpieza, tales como agua fuerte, lejía, leche, vinagre caliente, e incluso orina. Sin embargo, los desastres en las limpiezas no son sólo a causa de los productos, sino también por la forma de utilizarlos (frotando con cepillos duros). Sólo en algunos casos los restauradores realizaban una "limpieza artística", en la que se limitaban a limpiar las zonas de colores claros y luminosos, dejando las oscuras.
          Hasta principios del siglo XIX, las protestas no eran más que rivalidades profesionales. Es a mitad de este siglo cuando un público más numeroso se interesa por el problema, y se empiezan a publicar artículos acusando a los restauradores por no conocer conceptos tales como la costumbre de los maestros antiguos de aplicar veladuras (barniz con pigmento sobre el barniz final).

        Criterios de limpieza:

Las operaciones de limpieza son las más delicadas del proceso de restauración. Nos encontramos con dos problemas principales: los conceptos estéticos y documentales que deben permanecer en la capa pictórica y a veces en el barniz (veladuras), y el empleo adecuado de materias para realizar la limpieza.
          Conceptualmente, la limpieza puede afectar a la obra en cuanto a su aspecto estético y a su historicisidad. Estéticamente, la limpieza eliminaría el barniz alterado y las materias extrañas depositadas con el transcurso del tiempo. Llegaríamos a descubrir la capa de pintura "original" tal y como la realizó el autor (debemos tener en consideración que el "original" no existe tal y como lo realizó el autor, ya que los materiales han sufrido una transformación debido al envejecimiento). Pero no olvidemos que una limpieza a fondo resulta muy peligrosa respecto a la pátina y a las levaduras.
          La limpieza también puede resultar problemática desde el punto de vista histórico, ya que se pueden haber realizado añadidurias en restauraciones anteriores, repintando partes originales que qeudarían descubiertas tras la limpieza (se han dado casos en los que un cuadro estaba tapado totalmente por otro completamente distinto). Hay ocasiones en las que se considera incorrecto retirar estas añadidurias, dada su antiguedad, o el simbolismo que encierran (por ejemplo, paños de pureza añadidos a las figuras de la Capilla Sixtina mucho despues de ser creada). En cualquier caso, aplicamos nuestros criterios siempre y cuando el cliente esté de acuerdo.
        

 

EJEMPLOS DE LIMPIEZA

 

Detalle de limpieza en la que se puede ver la derecha limpia y la izquierda sucia.

Detalle de limpieza en la que se destaca la suciedad del niño sobre el fondo ya limpio.

Detalle de limpieza.

Detalle de limpieza


Detalle de limpieza

Detalle de limpieza


 

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