La reintegración cromática tiene como finalidad reconstruir las faltas de pintura de tal forma que se devuelva a la obra su legibilidad.

          Se dirige por dos exigencias básicas de la restauración:

                    - Estética:hemos de devolver la continuidad a la obra.
                    - Histórica: se deben dejar visibles los accidentes que haya sufrido, como testimonio del paso del tiempo.

          Esta última exigencia ha ido adquiriendo importancia con el tiempo, ya que se considera que cualquier dato que revele las condiciones por las que ha pasado la obra es valioso en tanto que nos proporciona la historia de la obra que, en sí, es tan valiosa como la estética de la misma. (1)

          Es por esto que tenemos un gran respeto por la pintura original, por lo que nos limitamos a retocar exclusivamente las lagunas, sin sobrepasar los límites de la misma tapando pintura ya existente.

          Del mismo modo evitamos las "invenciones" que puedan dar rienda suelta a nuestra creatividad artística (en las lagunas grandes), obviamente no estaban en la mente del autor cuando creó la obra.

          En cuanto a las propiedades técnicas del retoque, respetamos las exigencias de estabilidad y reversibilidad de los materiales que utilizamos.

          A continuación, exponemos brevemente los distintos tipos de retoque que realizamos:

                    -Reintegración ilusionista: es indiscernible a simple vista. Este retoque no respeta la "exigencia           histórica", ya que no deja evidencia de que haya existido laguna. y por lo tanto, accidente. Pero es idóneo para           aquellos cuadros concebidos a base de transparecias, ya que en estos, el otro tipo de retoque puede resultar           inapropiado. 

                    - Retoque indiscernible de lejos pero diferenciable de cerca: es aquí donde se evidencia el respeto por la           exigencia histórica, ya que, a una corta distancia del cuadro, se hacen visibles las lagunas existentes. Los           distintos métodos a seguir se basan en el mismo principio: mezclar rayas o puntos de tonos puros, de tal forma           que la reconstitución del color se realiza en el ojo.

                    Si la ejecución del Puntillismo es acertada, se aproxima mucho al ilusionismo.

 

(1) En numerosas ocasiones, el propietario del cuadro se rige únicamente por un criterio estético y nos solicita que no tengamos en cuenta el rigor histórico (que disimulemos la laguna de tal forma que no se note que ha existido laguna). Obviamente, por encima de las exigencias de nuestros criterios están los deseos del cliente. En estos casos, solemos respetar dichos deseos a no ser que supongan realizar algo que consideremos moralmente inaceptable (como podría ser tapar pintura original o inventarnos una parte del cuadro).

Detalle de un retoque mediante la técnica de "rigatino"
DORADO

LIMPIEZA