
Ven a Luarca que es Villa preciosa
enclavada en la orilla del mar
sus jardines y sus praderíos
flor silvestre salitre del mar
Si vienes alguna vez
seguro que volverás
porque en Luarca mi amor
el corazon dejarás
Seguro que recordarás
con gran melancolía
el paseo del muelle
o la Pescadería
o bien quizás, el parque Marisol
o acaso la Farola
la música en el parque
en la playa una ola
Y si sientes nostalgia
de la tierrina
es que a ti te ha flechado
alguna niña
Y si volvieras,
Y si volvieras,
al entrar en Luarca mi amor
haz lo que vieras
Vale la pena,
vale la pena
regresar a Luarca, mi amor
por una nena.


Chalaneru, chalaneru
¿qué lleves en la chalana?
Llevo roses y claveles
y el corazón de una dama.
Si pases el puente
non caigas al agua
que los míos amores
son de la chalana
Son de La Chalana, son
son de un pueblín chalaneru
y si La Chalana cae
cae el llugarín enteru
Si pases el puente
non caigas al agua
que los míos amores
son de la chalana
El corazón de una dama
es como rosa de espino:
cuida bien que la chalana
no se hunda por el camino
que el puente que pases
ye de los traidores.
Cuida, chalanera
de los míos amores.


Que tú eres el Mar
y yo soy la arena
que ya no voy sola,
que el agua me lleva.
De babor, de babor a estribor,
de estribor a babor,
de proa a popa.
De babor, de babor a estribor,
de estribor a babor,
de proa a popa.
Y le daba, le daba y le daba
unos palos que la consolaba.
y le daba, le daba y le dió
unos palos que la consoló.
Ahí la tienes, báilala, báilala,
no le rompas el mandil, el mandil,
mira que no tiene otro
la pobrecita infeliz.
Y le daba, le daba y le daba
unos palos que la consolaba.
y le daba, le daba y le dió
unos palos que la consoló.


La lancha marinera
la tengo que pasar.
La niña de La Arena
no la puedo olvidar.
No la puedo olvidar
porque le tengo amor,
más quisiera morir
que decirle que no.
La lancha marinera
la tengo que pasar.
La niña de La Arena
no la puedo olvidar.
No la puedo olvidar.
Más quisiera morir
que decirle que no.


Dicen que Luarca nació sirena
una alborada a la pleamar
y enamorada se quedó en tierra,
dormida en brazos de Camboral.
Dicen que aún queda
huella en la arena
las noches claras de bajamar
y que se mueve polvo de estrellas
por el camino que abrió la mar.
Yo lo quiero saber,
cuéntame la verdad
si nació Luarca en la espuma
o si fue rayo de luna
que reverberó en la mar.
Yo lo quiero saber,
cuéntame la verdad
Dicen que, un día, de la montaña
bajó una xana que quiso amar
y que era Luarca y enamorada
quedó del bruxo del manantial.
Y tierra adentro penan las xanas
por Luarca que no volverá
llorando el río que, hacia la playa,
entre la noche canta al pasar.
Yo lo quiero saber,
cuéntame la verdad
si nació Luarca en la espuma
o si fue rayo de luna
que reverberó en la mar.
Yo lo quiero saber,
cuéntame la verdad
Por eso Luarca tiene dos almas:
una en la braña y otra en la mar
y tiene dos corazones, Luarca,
uno que espera y otro que va.
Y cuando Luarca a sus hijos llama
porque le abruma la soledad,
unos contestan aquí en la tierra
y otros responden allende el mar.


Cuando en la playa
la bella Lola
su larga cola
luciendo va,
los marineros
se vuelven locos
y hasta el piloto
pierde el compás.
¡Ay! qué placer
sentía yo
cuando en la playa
la bella Lola
me saludó
Luego, después,
vino hacia mí,
me dió un abrazo
y en aquel lazo
creí morir.
La cubanita lloraba triste
de verse sola y en alta mar
y el marinero la consolaba:
no llores, Lola,
no te has de ahogar.
¡Ay! qué placer
sentía yo
cuando en la playa
la bella Lola
me saludó
Luego, después,
vino hacia mí,
me dió un abrazo
y en aquel lazo
creí morir.
Después de un año
de no ver tierra
porque la guerra me lo impidió,
me fui hasta el puerto
donde se hallaba
la que añoraba
mi corazón
¡Ay! qué placer
sentía yo
cuando en la playa
la bella Lola
me saludó
Luego, después,
vino hacia mí,
me dió un abrazo
y en aquel lazo
creí morir,
morir creí.


Por detrás de la rula
no se puede pasar
porque dice el rulero:
arrincónamela.
Arrincónamela,
échamela al rincón,
si es soltera la quiero,
si es casada mejor
y si tiene dinero
mucho, mucho mejor.


Día de San Timoteo,
dí del Santo Patrón,
despertando a los vecinos
a golpe de volador
y, detrás del pan y el vino,
enarbolando el bastón,
van pasando los cofrades,
las gaitas y el gigantón.
¡Timoteo, eo, eo,
Timoteo, eo, a!
Y San Timoteo que todo lo ve
¡ey!
nos bendecirá
¡ey!
nos bendecirá
Y San Timoteo que todo lo ve
nos bendecirá
Noche de San Timoteo,
noche del Santo Patrón,
por la ribera del río
baja un tropel de ilusión
que traen de la romería
encendida la canción
que cantan trás los requintos,
camino del chapuzón.
¡Timoteo, eo, eo,
Timoteo, eo, a!
Y San Timoteo que todo lo ve
¡ey!
nos bendecirá
¡ey!
nos bendecirá
Y San Timoteo que todo lo ve
nos bendecirá


Hermosa Villa de Luarca
de belleza incomparable,
te quiero más que a mi vida,
te quiero más que a mi madre.
Y, de rodillas, te juro
que si tuviera dinero
en el monte La Funiar,
con letras de oro,
pondría un letrero,
diciendo:
"Tú eres Luarca
la más hermosa
del Mundo entero".
Diciendo:
"Tú eres Luarca
la más hermosa
del Mundo entero".


No vale tanto esa flor,
mi bella flor,
pero si usted tiene empeño
muy pronto será usted dueño
porque se la voy a dar.
Aldeana sencilla
suave cual la brisa,
que vienes de misa
de ese templo fiel,
de ese templo fiel.
Devuelve a mi pecho
la perdida calma
y roba mi alma,
y roba mi alma
con ese placer.
Luarca es un bello jardín
Sí, sí, jardín.
Las luarquesinas son las rosas
con sus caras tan hermosas
como pétalos de abril.
No me marcho más de Luarca
en toda la vida,
mirando a los ojos,
mirando a los ojos
de una luarquesina.
No me marcho más de Luarca
ten compasión,
porque una luarquesina
me ha robado el alma
con el corazón.
Aldeana sencilla
suave cual la brisa,
que vienes de misa
de ese templo fiel,
de ese templo fiel.


El alma de Luarca
yo vi pasar
por las calles dormidas
del Cambaral.
Despiértate, niña,
ven pronto a mirar
la flor de cristal,
mirando a la flor
aprende a soñr.
En las playas de Luarca
y al sol,
donde rompe en blanca espuma
la mar
y, tal vez, tu corazón.
acompaña hacia el amor.
En verano y en Luarca
tendrás
ocasión de encontrar
el amor.
No deje nunca pasar
tu afán de amor.
En el muelle de Luarca
tengo yo mi amor,
porque soy de Luarca,
porque soy pescador.
El alma de Luarca
yo vi pasar
por las calles dormidas
del Cambaral.
Despiértate, niña,
ven pronto a mirar
la flor de cristal,
mirando a la flor
aprende a soñr.


Después de venir tan tarde,
grandísimo calavera,
todavía vienes metiendo, ¡ay!
la mano en la faltriquera.
Tú lo verás, tú lo verás
con la pipa
en la boca, fumar.
Tú lo verás, tú lo verás
con la pipa fumar.
Cada vez que no te veo,
no coso ni doy puntada,
no hago más que derramar, ¡ay!
lagrimitas sobre la almohada.
Tú lo verás, tú lo verás
con la pipa
en la boca, fumar.
Tú lo verás, tú lo verás
con la pipa fumar.


Seis veces te lo pedí
y, con esta, ya van siete,
si no me lo das ahora
permita Dios se te seque.
Aquí está la tapa que te tapa,
Aquí está el puchero, ero,
Aquí está la rubia, la rubia,
la que yo más quiero, caramelo.
Vamos de rebumbio al muelle
a Casa La Catalana
que nos tiene preparadas
una niña en cada cama.
Vamos de rebumbio al muelle
a Casa La Cacharela
que nos tiene preparado
chocolate en la caldera.
Aquí está la tapa que te tapa,
Aquí está el puchero, ero,
Aquí está la rubia, la rubia,
la que yo más quiero, caramelo.


Que yo me marcho
para La Habana,
adiós, Susana, te escribiré
te escribiré.
Que yo me marcho
para Venecia
adiós, Lucrecia,
adiós, adiós.
Noches de cabaret, de cabaret,
noches de cabaret.
Tira de la cuerda, tira de la cuerda
de la cuerda voy tirando
al son de la mandolina,
adiós, que me voy, Faustina.
Noches de cabaret, de cabaret,
noches de cabaret.


Vamos a ver la ola marina,
vamos a ver la vuelta que da,
tiene un motor que camina palante
tiene un motor que camina patrás.
Vamos a ver la peña La Mina,
vamos a ver el percebe que da
hay que mete-i la bistonta palante
¡AGUA!
hay que correr con el cesto patrás.


Deja el barco que se va,
se va a la playa
a la playa del querer.
Que allí está su amor amante
que es constante,
que es constante en el querer.
Marinero, marinero,
deja el mar si se alborota,
marinero, marinero,
van glayando las gaviotas.
Marinero, marinero,
deja el mar si se alborota,
marinero, marinero,
van glayando las gaviotas.
Mil veces busqué la muerte
entre las olas del mar,
mil veces busqué la muerte
y no la pude encontrar.
No llores, mi vida,
no llores, mi amor,
mira que tus lágrimas
me causan dolor.
Si lloras la ausencia
de aquel que te amó,
llora, vida mía,
llora, vida mía,
también lloro yo.
llora, vida mía,
llora, vida mía,
también lloro yo.


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