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Bebo Valdés, el gran pianista cubano
de 85 años, exilado en Estocolmo desde hace 40 años, viaja hasta
Salvador de Bahía (Brasil), donde las músicas y las religiones
de África se han conservado de la forma más pura. Allí encuentra
a Mateus, un músico bahiano que le introduce en la vida de la
comunidad afro-bahiana y le conduce al Candeal, una favela que,
gracias a la iniciativa de Carlinhos Brown y al esfuerzo de sus
moradores, se ha convertido en una comunidad especial. En
Candeal no hay armas ni drogas. Hay, eso sí, hay un
conservatorio de música, un centro de salud, un estudio donde
vienen a grabar artistas de todos los continentes, atraídos por
los tambores de Candeal. Utilizando la música como motor para
todo tipo de iniciativas, las gentes de Candeal han recuperado
la autoestima y la esperanza de que la realidad puede ser
transformada, de que un mundo mejor es posible..
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Fernando Trueba también se ha dejado
seducir por los tambores de Candeal, y se mete de lleno a estudiar
una música que tiene origen en el mundo africano e incluso árabe.
Pero sobre todo "El milagro de Candeal" plantea la esperanza de unas
gentes que tienen la esperanza de que puede existir un mundo mejor.
Trueba cuenta con la fotografía de Juan Molina y realiza un viaje a
Salvador de Bahía de la mano de músicos como Carlinhos Brown, Bebo
Valdés, Caetano Veloso, Marisa Monte, Gilberto Gil, Mateus, Dona
Angelina, Mestre Pintado Do Bongô, Patricia Marchesini, Tita,
Graciete, Pedrinho, Jair, Felipe De Souza y Cézar Mendes. El
documental arranca cuando el músico cubano Bebo Valdés, el gran
pianista cubano de ochenta y cinco años, exilado en Estocolmo desde
hace cuarenta años, viaja hasta Salvador de Bahía (Brasil). Allí
encuentra a Mateus, un músico bahiano que le introduce en la vida de
la comunidad afro-bahiana y le conduce al Candeal, una favela que,
gracias a la iniciativa de Carlinhos Brown y al esfuerzo de sus
moradores, se ha convertido en una comunidad esperanzadora y
próspera. |