Colegio de Infantes

Frente a la fachada del monasterio se encuentra el colegio de Infantes. Este edificio se construyó a principios del Siglo XVI destinado a la Gramática, que es como se llamaba entonces a los estudios de Latín, Humanidades y Canto. En él estudiaron personajes ilustres como Gregorio López. Todo el conjunto se halla muy reformado, pues fue abandonado a la ruina durante la desamortización, y ha necesitado muchas restauraciones desde que lo adquiriese el Marqués de la romana en el siglo XIX.

En él destaca el claustro mudéjar, probable obra de Antón Egás, con dos pisos de arcos, medio punto y túmidos. En el centro hay una fuente de azulejos talaveranos. Todo el recinto se halla salpicado de chimeneas de cerámica vidriada. Conserva además algunas dependencias de la época y en su zona trasera se han recreado unos jardines musulmanes con un templete morisco. Hoy día sus instalaciones acogen el parador de turismo "Zurbarán".

 

      Guadalupe

   Templete, claustro y vista de la fachada posterior