Palacio Mirabel

 

 

 

A unos ocho kilómetros de la puebla, entre “los bosques de castaños más frondosos que jamás hube visto” según palabras de Miguel de Unamuno, se encuentra la Granja de Mirabel.  Este palacio, vinculado al monasterio desde hace mucho, se construyó en el siglo XV para el descanso de la realeza española y de la comunidad jerónima del convento de Guadalupe. En ella descansaron entre otros los Reyes Católicos, tras su conquista de Granada. Consta de un edificio amurallado, con jardines moriscos con sus fuentes, recientemente restaurados. Destaca su fachada mudéjar del siglo XV y su claustro con la fuente del frío. De 1515 data la capilla de la Magdalena, la construcción más importante del conjunto. De planta rectangular, con arco toral apuntado conserva pinturas flamencas al fresco en varias de sus paredes. Tratan escenas bíblicas destacando la virgen con el niño central. Sobre el presbiterio encontramos un magnífico artesonado de armadura de limas, policromado. En un muro lateral encontramos el retablo de la Magdalena, barroco, con la imagen titular de la capilla obra de Pedro de Roza y un lienzo de la virgen de Guadalupe. Aneja a la capilla de la Magdalena se encuentra la capilla del Cristo de Mirabel.  De forma rectangular, termina en un presbiterio con forma de cruz griega, con cúpula y linterna. En su retablo barroco, encontramos un lienzo del descendimiento y en su base el cristo yacente de Mirabel, la imagen más venerada del recinto. Además en las capillas podemos observar otras esculturas como el Santiago protogótico o un niño Jesús barroco. De entre sus estancias interiores (no visitables) destacan el salón rojo y la chimenea. Todas las salas conservan mobiliario de época y gran cantidad de valiosas obras de arte.

 

          

Capilla de la Magdalena / Claustro Mudéjar

 

 

           

Capilla del Cristo / Fachada exterior

 

 

Granja de Mirabel