
Villaseco del Pan es como una cuña que se clava entre los rios. Por el sur, descanso sobre el Duero y desde Veiga del Tesoro, en el término de Villalcampo del Esla, que hace millones de años pudo unirse al Duero por Gavia Honda. Pero los rios que escriben con las grafías de sus cursos sobre las rocas mas duras terminan siendo esclavos de su propia obra. El rio es esclavo de su cauce, como el hombre o los pueblos lo son de su propia historia o de su propia biografía; esclavos o señores, segun haya sido su propia trayectoria. Villaseco es una fortaleza que se erigió entre las escabrosidades de su territorio y por el Este se abrió a las Tierras del Pan, esperando desde su rincón que su apellido del Pan le diese el milagro diario de sus tierras barridas por los vientos de Campos, mientras al abrigo de las solanas crecía la vid y el ganado se guarecía entre las matas y las breñas de Peñalcarro.
Podemos resumir el relieve de Villaseco, asentado sobre rocas antiguas, granito, que bordea por el Noroeste una franja de estrato cristalino y a su vez, éste está limitado por las pizarras que forman el Sistema Cambriano. Hacia el Oeste, todo es granito y su altura media gira alrededor de los 750 metros de altitud, destacando al Norte del pueblo y en los límites con Muelas, Carragenjo.
Carragenjo con 789 metros, la misma altura que destaca en medio del término y que cruza como eje a lo largo del término municipal, desde el mismo pueblo hasta Peñalcarro en la confluencia de los dos rios y que recibe el significativo nombre de Camino de Encima.
Los bordes de los rios estan como mordisqueados por unas gigantescas dentaduras. Desde el Castillo, siguiendo por Valdemolinos y Peña Blanca, hasta llegar a Gavia Honda hay unos bordes que se van acusando a medida que avanzamos hacia la confluencia a lo largo de la Dehesa de San Andrés, dominio que se extendía en el rincon de los dos rios. La Baliza, con sus 891 metros, es como el faro de esta meseta atormentada por los bordes y cuyas tierras hacia el Este se abren hacia los llanos inmensos de las Tierras del Pan. Al Norte del pueblo, en las eras del Viso, los caminos se abren como buscando dejanías,buscando la aventura de la prosperidad.
UNA HISTORIA DE LA ALTA EDAD MEDIA
Villaseco corresponde a la serie de villas que al Norte del Duero van a cubrir las nuevas tierras cristianas. Su asentamiento a uno y otro lado del arroyo, indica como el agua fué elemento vital en los emplazamientos y la falta o escasez del líquido elemento completó el topónimo de esta villa. Nada más hay que recorrer su término y desde la altura contemplar los surcos que drenan hasta secarla, la superficie de sus tierras. Su apellido, del Pan, corresponde a su situación en los bordes occidentales de esas tierras. Al fondo de su término, un hagiotopónimo, San Andrés, con su caserío, despoblado en épocas pasadas y propiedad privada más tarde hasta su incorporación a las tierras de propiedad vecinal.
Las primeras citas de Villaseco aparecen en los finales del Siglo XII, con motivo de una carta de donación del Rey Alfonso de Portugal en 1172, a Pedro Menéndez. Dos años más tarde, en 1174, el Rey Fernando II de León da a Pelayo Tabladelo unas viñas en este pueblo y en 1181 Pedro Fernandez dona al Cabildo Catedral de Zamora "las tercias de unos diezmos" y en esa misma fecha disfruta los diezmos y primicias de Villaseco una hija de Pedro Venceci, llamada Maria. Estas lejanas citas en que encontramos las primeras connotaciones con la Iglesia de la Diócesis y la aparición de la Dehesa de San Andrés vinculada a la Señora Marquesa de Almaguer y la Señora viuda de la Conquista, títulos que van enlazados principalmente el segundo, con etapas importantes y edificios como la Casa del Cordón, entrando el Siglo XVI, nos permiten ver con cierta claridad como estas tierras han estado tan próximas a la ciudad, a la nonbleza y a la Iglesia, como aisladas por la propia geografía a pesar de esa proximidad histórica y geográfica. Su aislamiento ha configurado su propia historia.
El 15 de Abril de 1921 se firma por un periodo de seis años, pastos y labor, el último contrato de arrendamiento de la citada Dehesa de San Andrés. Firman el mismo: Timoteo Calvo, administrador entonces de la citada casa y los vecinos Francisco Alonso, José García, Agustin Pedrón, Gregorio Martín y Gregorio Antón, entre otros. El precio del arriendo era de seis mil pesetas anuales pagadas en dos plazos, que cumplían el 15 de Noviembre y el 15 de Abril de cada año. Poco después de finalizar este contrato de arrendamiento, que fué el último, la Dehesa de San Andrés fué adquirida por los vecinos. Las tierras de labor y pastos, vinculadas desde los orígenes a la Iglesia, pertenecieron en buena parte a las tres grandes heredades que las gentes llamaban: La Grande, la Chica y la de los Capellanes, las dos primeras pertenecieron a Don Eduardo Valladares y posteriormente a sus herederos y la última a los Capellanes de número de la Santa Iglesia Catedral de Zamora y las dos primeras fueron compradas por los vecinos en pública subasta. De estas relaciones con la Iglesia, el cura de Villaseco correspondía su presentación a un grupo de unos 50 vecinos con dos votos y a los Capellanes de número de la Catedral con otro voto.
UN ASENTAMIENTO MEDIEVAL
Villaseco se asienta sobre las laderas de dos pequeños cerros, en medio de los cuales pasa un arroyo que va directamente al Duero frente a la Dehesa de la Albañeza, que esta al otro lado del rio. Es un pueblo que ocupa una gran extensión, lo que se llama de poblamiento abierto, disperso en medio de cortinas, huertos y cortinos que hacen de corrales para el ganado durante las calurosas noches de Verano, despues de haber dado su abundante y fresca carga de forrajes primaverales. Otras veces son las patatas o las calabazas la segunda cosecha de estas parcelas intimas que viven dentro del mismo casco del pueblo como una hermosa necesidad.
Casas de piedra, granito, pizarra cristalina, algunas veces el adobe y modernamente el ladrillo hace su aparición; todo es piedra, una manposteria rica y cuidada, que une el barro arrancado a las orillas del arroyo que lo divide. En medio y junto al arroyo, la fuente y el charil, ese monumento hoy desaparecido, que con recuerdos lejanos del mundo arabe, ha construido con la fragua, el mentidero más importante del nucleo humano. Mozos y mozas antes y hasta la llegada del grifo y el motor, se identificaron junto a la fuente, lugar de encuentro y de espera; allí descansaba y esperaba sin prisa al que había de llegar y en el camino cuanta alegría y cuantos bulos nacieron o se inventaron junto al agua cristalina que corría a raudales por el charil, lleno para el ganado hasta rebosar de generosidad. Fuente y Charil son como el alma de Villaseco, son parte importante de cada pueblo, son ese lugar donde ha discurrido la vida de una comunidad y donde no hay, a pesar del tiempo, el progreso y el modernismo, muchas veces mal entendido y peor interpretado, nadie que no haya dejado junto a la fuente o el charil, una lágrima, una esperanza o acaso la nostalgia del pasado. La fuente y el charil de Villaseco son y fueron, como su propio simbolo, en los que esta condensada su propia vida y la de sus gentes.
Arriba, en el cerro de la margen izquierda de nuestro arroyo, la iglesia, destacando sobre todo la esbeltez de su espadaña, que segó la fuerza misteriosa del rayo hace ya muchos años.
LA IGLESIA, UN ARCON DE RECUERDOS
La Iglesia de Villaseco recuerda como todas, la historia y la evolución de su obra y de los valores artísticos que conserva en su interior. Revueltos en litúrgica convivencia, santos de los primeros del cristianismo con otros más modernos, como si los siglos en el interior de las iglesias y en el campo de la fé no contaran; retablos de larga y lenta ejecución, entalladores y decoradores, pagos aplazados y plazos en maravedís y ducados, pragmáticos que prohiben y se ignoran, porque se está muy lejos de los corregidores y de la corte.
La Iglesia es de una sola nave, acusa hacia el exterior la capilla mayor y se divide en tres tramos, muy corto el de los pies y separados por arcos apuntados. En su fábrica hay restos de una construcción anterior, posiblemente una iglesia románica, en la puerta de ojiva doblada que da paso al baptisterio, en cuyo muro exterior se acusa una puerta con arco de medio punto, tapiada y roto el dovelaje, posiblemente fué esta la primitiva puerta de entrada que tuvo la iglesia hasta que se abrió la del hastial con arco de medio punto el año 1787 y sobre ella se levantó la espadaña en 1802.
Villaseco del Pan puede considerarse una fortaleza entre dos rios, con los Arribes del Duero como su foso natural.
Villaseco en la Historia

DICCIONARIO GEOGRAFICO-ESTADISTICO (1890)
Este pueblo se halla colocado sobre dos pequeños cerros, divididos por un arroyo que hace de aquel dos barrios, uno situado al Este y el otro al Oeste, con vista alegre y clima sano y templado. Dista de Zamora capital de su provincia y diócesis y cabeza de su partido judicial, cuatro leguas, rodeándole como más inmediatos, Almaraz al Este y a media legua y Muelas del Pan al Noroeste y a una legua. Su terreno, bastante regular, se hallaa destinado a tierras de labor en la mayor parte, en que se producen toda clase de cereales y legumbres, y en el resto a praderio natural con cuyos pastos y yerbas se crían y recrian algun ganado de lanar especialmente. En la población hay una hermosa y abundante fuente de buenas aguas potables, que surte a los dos barrios que forman su vecindario, y ademas hay otras esparcidas porr toda la extensión de su término, unas más y otgras menos distantes. Al Sur del pueblo y como a un cuarto de legua de el, corre el rio Duero, y al Oeste y a una legua el Esla, los cuales vienen a unirse al Oeste en un pago llamado Peña del Carro, y en sus márgenes se ven algunas arboledas y funcionan varias aceñas o molinos harineros. Para la asistencia facultativa de los enfermos solamente tiene un cirujano ministrante y para la instrucción primaria dos Escuelas públicas, una para cada sexo. Sus habitantes som, en su mayoria labradores y algun tanto ganaderos, si bien es pequeño este último. La correspondencia se recibe y envía por medio de un peatón desde Ricobayo.
Unicamente tiene una parroquia, que se halla enclavada en el Arciprestazgo de Zamora y el Pan, titulada de Santa Eufemia, clasificada de primer ascenso y dotada con ochocientos reales anuales para su fábrica y culto. Es de jurisdicción ordinaria, y a su provisión de patronato mixto, que va unido a tres heredades que hay en el pueblo y llaman grande, chica y de los Capellanes, pertenecientes aquellas a D. Eduardo Valladares y después a sus herederos y esta última a los capellanes del número de la Santa Iglesia Catedral de Zamora. Los poseedores de las dos primeras en la actualidad (1890) son varios vecinos del mismo Villaseco que las compraron en pública subasta ante el tribunal civil a petición de los testamentarios del mismo Sr. Valladares, y la última la posee la indicada corporación, resultando en definitiva que la presentación de este cuarto corresponde a unos cincuenta vecinos de Villaseco por dos votos y a los capellanes del número por uno. Tiene y disfruta casa rectoral con dos cortinas adyacentes pero de mediana calidad, y su feligresia consta de doscientos vecinos con ochocientas almas. Hay establecidas en ella cuatro cofradías: la de Nuestra Señora del Rosario, la de San Antonio de Padua y San Antonio Abád unidas, la de Santa Barbara y la de Santa Agueda, que celebran sus funciones anuales en los dias propios.
CATALOGO ARTISTICO-MONUMENTAL Y ARQUEOLOGICO (1973)
La Iglesia parroquial es moderna del Siglo XVII en su mayor parte. La titular es Santa Eufemia, cuya imagen está en el retablo mayor (que es prebarroco del XVII), juntamente con algunas otras de la misma época.
Sus piezas más importantes son un Cristo del Siglo XVI avanzado, o cerca del XVII, de tamaño poco menos que natural; y una imagen de San Sebastián, de 0,80 m., del Siglo XVI con influencias góticas del XV.
Una imagen de Santa Catalina de Alejandría, de 1,10 m. y del Siglo XVI.
En la portada de la Iglesia hay una imagen de piedra, de 0,50 m.,que está mutilada (le falta la cabeza), pero es muy hermosa en su talla y tiene caracteres marcadamente góticos del Siglo XV.(Dicen que es la imagen de la titular, Santa Eufemia)
Pueden mencionarse como dignos de atención una imagen de Santa Lucía, que está en un altar lateral, y una Piedad de 0,70 m., que está en la sacristía. Ambas del Siglo XVII.
DOCUMENTOS MEDIEVALES
23 de Febrero de 1168
María Románez concede a la Iglesia de San Salvador y a sus canónigos la tercia de los diezmos en San Pelayo, Oteruelo, Benegiles, Aspariegos, Cerecinos, Toldanos, Moreruela de Miro, Moreruela de los Infanzones, Villaseco, Muelas y Junciel, así como todo el derecho de heredad y nombramiento de los clérigos.
3 de Julio de 1181
María, hija de Pedro Venzezi, dona a los canónigos de San Salvador los diezmos y primicias de la heredad que tiene en Villaseco.
22 de Julio de 1181
Pedro Fernández dona a los canónigos de San Salvador la tercera parte de sus diezmos en Villaseco, Moreruela de los Infanzones y Moreruela de Miro.
30 de Julio 1181
Pedro Cídiz junto con su esposa doña Loba donan a los canónigos de San Salvador una tercera parte de los diezmos que tiene en Villaseco, otra tercera parte la dan a la Iglesia de Santa Eufemia de la misma Villa y la otra al sacerdote que la sirva.
17 de Septiembre de 1362
Leonor Fernandez, criada de Martín Sanchez de Cuenca, canónigo difunto de Zamora, y sus hijos toman posesión de los bienes que les donó Gómez Pérez, caballero: tres dias de aceña en Olivares, una huerta a Santo Domingo de Vayo, una casa a la Cárcaba, heredades en Corranes y Carralcueva, y cuatro cortes de vasallos en Villaseco. (*)
3 de Mayo de 1481
Alfonso Peralta, alcalde de Zamora, a petición del Cabildo, ordena a los concejos, hombres buenos, de los lugares de Aspariegos, Cerecinos, Moreruela, Montamarta, Andavías, Palacios, Muelas, Villaseco, Almaraz, Aldearrodrigo, La Hiniesta, Roales, Villanueva, Valcabado y Cubillos, aldeas y lugares de la ciudad de Zamora, para quie nombren a dos hombres buenos que apeen los bienes del Cabildo en cada uno de sus términos.
24 de Abril de 1482
Apeo de las propiedades que tiene el Cabildo en Villaseco del Pan.
DOCUMENTACION Y BIBLIOGRAFIA
Catálogo de los documentos medievales de la Catedral de Zamora.
Catálogo Artístico - Monumental y arqueológico de la Diócesis de Zamora (1973).
(*) Pergamino; 33,1 x 30,9 cm. Gótica cursiva precortesana.Expedido por Diego Alfonso, notario público del Rey y de la Iglesia de Zamora.
Libro Inventario Archivo Catedral de 1764.
Zamora de los Siglos XI - XIII, p.243.
Documentos Zamoranos, p.35.
Libro de Apeo 1482.
Diccionario Geográfico - Estadístico Madoz (1890).
AGRADECIMIENTOS Y COLABORACIONES
D. Juan Luis Martin Barrios, Vicario General / Obispado de Zamora.
D. Herminio Ramos Perez, Cronista oficial de la ciudad de Zamora.
D. José Carlos de Lera Maíllo / Archivo del Obispado de Zamora.
Instituto de Estudios Zamoranos "Florián de Ocampo" / Diputación de Zamora.
D. David de las Heras Hernandez y D. Celedonio Gutierrez Junciel.
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